ENTREVISTA

Víctor Jiménez, virólogo: "Cuando compras mascarillas tiene que referir que están homologadas de acuerdo a las normas UNE"

Por: Esther Benítez – OESP.

Víctor Jiménez es catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del grupo de divulgación de la Sociedad Española de Microbiología. Además, es coordinador COVID en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense. 

Víctor-Jiménez-Microbiólogo

Las mascarillas como elemento de barrera epidemiológica para evitar la transmisión del virus ha sido capital.

Vamos, yo lo veo. Soy coordinador COVID en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense y voy haciendo trazabilidad de todos los casos que se declaran. Desde que es obligatorio el uso de mascarilla, a pesar de que hay transmisión comunitaria y hay muchos casos que se reportan, no ha habido durante toda la actividad docente que hemos tenido en mi facultad por ejemplo ningún caso ni de brote, ni siquiera de contagios entre alumnos o profesores simplemente por el uso obligatorio de la mascarilla.

Realmente, es eficaz. Yo he comprobado empíricamente que si es eficaz. 

Comentaba antes que depende del tipo de mascarillas que usemos, ¿Cuáles son las claves para elegir de forma correcta esa mascarilla?

Hoy día la verdad es que tenemos muchísima información y, de hecho, en la propia página del Ministerio de Sanidad hay información sobre el uso correcto de las mascarillas y sobre las distintas mascarillas. Lo primero es ver que sea una mascarilla homologada. Hay una serie de normas que los fabricantes deben cumplir para comercializar sus mascarillas con esa garantía.

 

Son varias las posibilidades. Las que tienen una mayor eficiencia de retención son aquellas FFP en sus distintas modalidades. Todas son útiles, pero cada una para un propósito. Por ejemplo, hay mascarillas muy buenas que tienen gran capacidad de retención, pero tienen válvula y estas mascarillas están pensadas para que tú no respires posibles patógenos o incluso contaminantes, pero tú sí que exhalas a través de la válvula. Eso en este caso no es lo deseable porque las mascarillas no se utilizan tanto para protegernos a nosotros mismos, sino para proteger a los demás en el evento de que, inadvertidamente, seas un foco de contagio. 

 

El problema de este coronavirus, al contrario que el SARS que surgió anteriormente, es que es muy contagioso antes de sufrir los síntomas. Entonces, hay mucha gente que no es consciente de que está contagiada y esto supone un riesgo tremendo. De ahí la obligación a partir de un punto de usar de forma generalizada la mascarilla. 

 

Es algo que probablemente, incluso cuando se resuelva esta crisis, en cierta medida permanecerá en las grandes aglomeraciones urbanas, igual que hemos visto anteriormente en ciudades asiáticas que cuando alguien se siente acatarrado, por deferencia no se mete a un transporte público sin mascarilla.

Hablaba de la importancia de usar mascarillas que tengan un sello de homologación que asegure que está hecha con material adecuado. Precisamente, todos los fabricantes que componen OESP (Origen España) cuentan con esas cer9ficaciones. Es importante que la gente conozca de la importancia de esa homologación. 

La mayor confusión está en lo que aquí en España hemos llamado las mascarillas higiénicas. Son mascarillas que, digamos que no se consideran EPI, sino que son para uso comunitario. Si están homologadas pueden tener un nivel de protección que puede ser equivalente al de los EPI, con un 92 o 95 % de retención de partículas.

Entonces, hay una normativa que deben seguir y, desde luego, es muy importante que el consumidor vea el etiquetado. Cuando compra mascarillas tiene que referir que las mascarillas higiénicas, por ejemplo, están homologadas de acuerdo a las normas UNE, dependiendo de que sean reutilizables o no reutilizables puede ser UNE 0064-1, la UNE 0064-2 o la UNE 0065. Entonces, esa normativa la tienen que cumplir los fabricantes. ¿Puede haber fraudes? Si puede haber fraudes, mascarillas que se importen sin las garantías mínimas de control de calidad y pongan una etiqueta falsa, pero eso es un delito. 

Luego están también los laboratorios que emiten un informe a un fabricante acreditando que su mascarilla está hecha con materiales con esa capacidad de filtración y que por tanto se ajustan a esa normativa; también pueden ser una fuente de problemas en el sentido de que a lo mejor algunos de ellos no están realizando estos ensayos o controles de la manera correcta y están acreditando de manera errónea. Se ha detectado también algún caso, pero por regla general, en el etiquetado debe decir que está homologada acorde a la norma UNE para las higiénicas. Las FPP tienen otra normativa, pero esa al ser EPI es más fiable.

Las mascarillas están de moda ahora, pero las mascarillas han estado siempre presentes, ¿seguirán estándolo una vez que pase la alerta sanitaria actual?

Dejarán de ser necesarias y entonces ya, desde el punto de vista epidemiológico y sanitario, se nos escapa un poco la respuesta a esa pregunta. Efectivamente, pueden incluso convertirse en un objeto de moda que puede llevarse como una prenda más, eso independientemente de su sentido epidemiológico. Pero, creo que es muy probable que sobre todo en los núcleos urbanos masificados que sobre todo en la temporada de inverno veamos gente con mascarillas, ya sean desechables o más ‘fashion’.