¿Qué pasará con la producción de mascarillas y otros elementos de protección cuando acabe la pandemia?

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A medida que avanzaba la pandemia de la covid-19 y las autoridades iban imponiendo el uso obligatorio de la mascarilla incluso en espacios públicos, muchas empresas iban readaptando sus negocios hacia la producción de mascarillas. En algunos casos, incluso, con gran éxito, llegando a doblar la facturación del negocio principal.

Las mascarillas han dejado de ser obligatorias en espacios públicos y, aunque se prevé que la ciudadanía siga manteniendo su uso de manera más o menos intensiva, lo cierto es que la sensación de que lo peor de la pandemia ya ha pasado hace que muchas personas hayan dejado de utilizarla o reducido su uso de manera significativa.

 

Aun así, los expertos vaticinan que la producción de mascarillas seguirá creciendo el próximo año. Tanto es así que los productores que se agrupan bajo la Asociación Española de Fabricantes de Mascarillas, Batas y EPIs (OEsp) aseguran que los niveles de producción de material sanitario, en concreto mascarillas, crecerá un 10 por ciento en 2022.

 

El principal motivo que explica esta circunstancia tan extraña es que, según indican los expertos de la OESp, la elevada incertidumbre ante la disparidad de opiniones en cuanto al uso obligatorio o no de mascarillas para el próximo año se mantiene en ascenso a medida que pasan los meses. De hecho, desde OEsp se vaticina la continuidad de uso de este producto en diferentes ámbitos de la sociedad durante el 2022 como medida de protección y seguridad ante la Covid-19 y otras enfermedades de transmisión vía aérea.

 

 

Un abastecimiento suficiente

 

Son muchas las empresas que ya se han retirado de esta carrera de fondo. Sin embargo, todavía hay producción nacional más que suficiente de mascarillas. En concreto, las 17 empresas asociadas a OESP cuentan con una capacidad de producción de más de 160 millones de mascarillas al mes, lo que permite asegurar un abastecimiento a nivel nacional suficiente de estos productos.

 

Gracias a ello, prevén aumentar la producción un 10 por ciento en 2022 y exportar un 30 por ciento de servicios sanitarios al exterior.