Los fabricantes españoles de mascarillas denuncian la compra "masiva" de estas a China

Por: COPE

cope grande
Los empresarios avisan que más de un 80 % de las mascarillas que se venden en España proceden del país asiático.

En España hay más de 50 empresas que fabrican entre 400.000 y 500.000 mascarillas al mes. Y lo hacen bajo unas estrictas condiciones higiénicas y sanitarias. Deben contar con técnicos especializados habilitados por la Agencia Española del Medicamento, se revisan periódicamente las instalaciones y se vigila todo el proceso, desde la materia prima que se compra, pasando por la fabricación hasta a quién se destina. Además un laboratorio debe testar y verificar cada lote.

 

Todo esto las hace ser de las más seguras. Hay varios tipos, pero todas son de alta filtración: las higiénicas o quirúrgicas llevan dos capas de “tejido no tejido” llamado Spundbound y un filtro en medio, su protección va desde el 95% al 98%. Si son quirúrgicas y llevan el marchamo IIR es que protegen además contra salpicaduras. Las FFP2 y FFP3 contienen 3 capas de tejido y dos filtros y las españolas protegen más de un 98%.

 

 

Somos autosuficientes pero las seguimos importando

 

Con la progresiva relajación de las medidas de protección, ya se baraja la posibilidad de permitir la ausencia de mascarilla en espacios abiertos, estas jóvenes empresas que se crearon en el último año y que cuentan con un volumen interesante de puestos de trabajo, pueden peligrar. Desde la Asociación de Fabricantes de mascarillas, batas y EPIS (OASP) su vicepresidente, Jorge Lázaro, explica a COPE que “seguirá habiendo demanda de entidades médicas y sanitarias” pero necesitan una “mayor protección para el producto nacional”.

 

Se siguen haciendo importaciones masivas desde China, más de un 80 % de las que se venden en España proceden del país asiático, y son “mascarillas que no cumplen los mismos requisitos que las españolas, ni sanitarios, de sostenibilidad, medioambientales o sociales” No se puede comparar una española -dice Lázaro- “con una fabricada en china que no cumple estas normas sanitarias y tiene unos costes a nivel de equipo humano mucho más bajos”.

 

 

Las exportamos

 

Detalla que “los contratos públicos y las grandes cadenas de distribución están optando por un criterio de precios en lugar de un criterio estratégico o de calidad” y advierte de que si no se les protege y desaparecen, ante una nueva eventualidad volveremos a estar en la situación de caos de suministros que se vivió en los primeros meses de la pandemia. Recuerdan que otros gobiernos han firmado decretos para no depender tanto del mercado asiático. Ante el volumen de importaciones las empresas españolas están saliendo fuera ya están vendiendo a varios países europeos donde «se valora la calidad y no se la quieren jugar y prefieren comprar producto fabricado en Europa»